“Es tremendo que al final de la vida alguien no muera en paz”, sentenció Alfonso García, quien reiteró durante su ponencia los principios básicos que deberían regir ese momento: prestar apoyo emocional, inspirar confianza, la proximidad de los allegados y su participación,  así como atender sus demandas y las del paciente, especialmente las de información.


Artículo publicado en la web del COP de Santa Cruz de Tenerife.


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Publicado: 15 de Noviembre de 2014