(Artículo publicado en http://www.copsctenerife.org/node/704)


El 13 de Junio se celebra el Día Europeo del Cáncer de piel, día que intenta recordar y aumentar la conciencia sobre la importancia de una enfermedad que afecta a 160.000 personas en España y cuya incidencia ha aumentado un 38% en 4 años, según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). La incidencia del cáncer de piel se incrementa, además, con la edad.


Este tipo de cáncer surge en el órgano de la piel (hay que diferenciarlo de los cánceres que surgen en otros órganos y se extienden a la piel). La piel está formada por 3 capas distintas: epidermis (la más externa), dermis y el tejido celular subcutáneo o hipodermis (la más profunda). En cada uno de estos estratos se encuentran diferentes células con distintas funciones. Estas células, como cualquier célula del cuerpo humano, pueden crecer de manera descontrolada y acabar formando un tumor o neoplasia, que puede ser benigno o maligno. Como existen diferentes células en los 3 estratos cutáneos, puede haber distintos tipos de cáncer de piel. De manera general se puede hacer dos grandes grupos: cánceres que surgen de los melanocitos (un tipo de células de la piel, su crecimiento benigno da lugar a los lunares, pero si crecen de manera maligna dará lugar al melanoma) y en el otro grupo se encuentra el resto de cánceres distintos al melanoma.


Existe una serie de factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar la enfermedad, como son:

  1. La exposición a rayos ultravioleta provenientes de la luz solar. Las personas de edad avanzada que han pasado mucho tiempo expuestas al sol a lo largo de su vida tienen más riesgo de padecerlo. También son peligrosas las exposiciones breves pero intensas, sobre todo si provocan quemaduras, hay que tenerlo muy en cuenta principalmente durante la infancia y adolescencia. Aparte de la luz solar, hay que tener cuidado con la exposición a luz ultravioleta de lámparas artificiales y cabinas bronceadoras. Algunas recomendaciones para reducir este factor de riesgo se pueden ver en http://aedv.es/pacientes/consejos/decalogo-cuidados-de-la-piel-por-estaciones-verano.
  2. Antecedentes familiares o en el propio paciente de algún tipo de cáncer de piel.
  3. Enfermedades hereditarias que predisponen a la enfermedad.
  4. Exposición a otros agentes físicos como fuentes de radioterapia. Puede aparecer un cáncer de piel en un área corporal que haya sido previamente irradiada a causa de  una enfermedad tumoral.
  5. Otro factor de riesgo es estar recibiendo un tratamiento médico inmunosupresor o bien estar inmunodeprimido por algún tipo de enfermedad.


Si bien hay factores de riesgo que no se pueden controlar como los genéticos, hay otros que sí están bajo nuestro control, como evitar exponernos al sol en las horas de mayor intensidad (entre las 12 y 16 horas), usar cremas fotoprotectoras, gafas de sol, sombreros y ropa que cubra principalmente las zonas más sensibles. También es muy importante estar atentos a las manchas que pueden aparecer en nuestra piel o si cambian de forma o color, para una vez detectadas acudir a un especialista.

Será el médico el profesional encargado de determinar cuál es el problema y el tipo de tratamiento a seguir (cirugía, radioterapia y/o quimioterapia), el cual dependerá siempre del tipo de cáncer, del momento en que se detecte o del estadio del diagnóstico (de ahí la importancia de la detección precoz para poder actuar lo más pronto posible). La principal herramienta para esa detección precoz es la autoexploración que nos podemos hacer a nosotros mismos (http://www.cancerdepiel.org/cancer-de-piel/autoexamen)


La psicología y en concreto la psico-oncología puede y debe estar presente tanto en la prevención, como en el momento del diagnóstico y en el tratamiento. El psicólogo o psicóloga interviene tanto con el paciente como con los familiares, ayuda a mantener y recuperar la calidad de sus vidas, informando sobre la enfermedad, sobre las consecuencias tanto físicas como psicológicas-emocionales que tendrá el tratamiento, enseñando hábitos de vida que minimizan el estrés y las secuelas de la enfermedad. También enseña hábitos que evitan o reducen los factores de riesgo (como por ejemplo los relacionados con la exposición a la luz ultravioleta).

Marta de la Fuente, Psico-oncóloga del MD Anderson Cancer Center Madrid, recomienda a los pacientes: pedir ayuda a un especialista, buscar apoyo en familiares y amigos, no temer a expresar lo que se siente, ante preguntas a nivel médico acudir directamente a su médico de referencia para evitar consultar en internet, intentar llevar una vida saludable, centrar la atención en cuidarse a sí mismo y permitirse los momentos de bajón viéndolos como un proceso normal (http://salud.facilisimo.com/reportajes/psicologia/claves-psicologicas-para-afrontar-el-cancer_862356.html)

Por lo tanto, en nuestras manos está aprender y mantener hábitos saludables para prevenir esta enfermedad y si detectamos algún signo que nos haga sospechar de su presencia, acudir a un profesional para intervenir lo más pronto posible.

Algunas webs donde se puede consultar más información:

Euromelanoma 2014: campaña de prevención de cáncer de piel http://euromelanoma.aedv.es/

Asociación Española Contra el Cáncer www.aecc.es

Asociación de afectados de melanoma y cáncer de piel www.aamelanoma.com


David Moleiro Melián, Psicólogo T-1799 miembro del Grupo de trabajo de Psicooncología del COP de S/C de Tenerife.

Publicado: 13 de Junio de 2014